Cáñamo: el futuro de los bosques
Mención Honorífica
Ganadores de la escuela secundaria 2025
Ecosistemas de selva tropical
Naya Shalish
La Escuela Newman de Boston, MA
Naya Shalish es una estudiante de décimo grado en The Newman School en Boston, Massachusetts. Esta es la segunda vez que se presenta al Mundo de los 8 mil millones —su primera entrada en octavo grado, titulada “La solución a la acumulación de residuos”, recibió un premio de honor estatal. Inspirada por la misión del concurso y energizada por su creciente interés en la realización cinematográfica y la defensa del medio ambiente, Naya regresó este año con un nuevo y poderoso mensaje centrado en la deforestación de la selva tropical.
Motivada por los debates en clase y su propia investigación, Naya exploró la deforestación con mayor profundidad y se sorprendió al descubrir cuán significativamente contribuye a las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Al darse cuenta del alcance de nuestra dependencia de los recursos forestales, se propuso encontrar una alternativa sostenible. Decidió centrar su vídeo en el uso del cáñamo como una alternativa dinámica no sólo para la madera, sino también para la ropa, el papel, los alimentos y otros productos que podrían ayudar a reducir la tala comercial. A través de un enfoque más profundo y refinado que su trabajo anterior, Naya combinó el conocimiento científico con su amor por la narración visual para abogar por el cambio.
Naya dice que su mayor desafío fue limitar su mensaje para hacerlo impactante y único. Ella anima a los futuros participantes a encontrar ángulos creativos y experimentar mezclando imágenes reales y artísticas para destacarse. Su cortometraje “Ngaben” fue dirigida durante unas vacaciones en Bali y proyectada en el Festival de Cine Infantil de Atlanta y el Festival Internacional de Cine de Boston.
Fuera de la escuela, Naya participa activamente tanto en las artes como en el servicio comunitario. Tocó el piano durante ocho años, interpreta jazz con el saxofón alto y recientemente se unió a un programa de música local donde actúa en bibliotecas y pronto subirá al escenario de teatros. Su amor por el trabajo de servicio comenzó en sexto grado, cuando un amigo cercano de la familia le presentó la planificación de eventos para causas sin fines de lucro. Esa experiencia despertó su interés por la participación comunitaria, lo que la llevó a iniciar su propia organización de voluntarios Jóvenes por el impacto. El grupo organiza a adolescentes para actos de servicio semanales y Naya documenta estos esfuerzos a través de narraciones en video en las redes sociales.
Ella planea usar el dinero de su premio para apoyar un próximo viaje de servicio a Honduras, donde ayudará a construir una escuela para estudiantes de primaria. En cuanto al futuro, Naya todavía está explorando trayectorias profesionales, pero de una cosa está segura: quiere marcar una diferencia positiva. “Definitivamente puedo verme continuando usando los medios y la comunicación como una herramienta de promoción en el futuro”, reflexionó. Ya sea a través de la educación ambiental, el trabajo sin fines de lucro o la realización de películas de defensa, ella imagina una vida centrada en una contribución significativa.