Residuos: una introducción
La gestión de residuos sólidos afecta a todas las personas del mundo, ya sean individuos que gestionan sus propios residuos o gobiernos que prestan servicios de gestión de residuos a sus ciudadanos. A medida que las naciones y las ciudades se urbanicen, se desarrollen económicamente y crezcan en términos de población, el Banco Mundial estima que la generación de desechos aumentará 2.470 millones de toneladas en 2020 a 4.280 millones de toneladas en 2050. Al menos el 33% de los residuos actuales se gestionan mal a nivel mundial.
Hay muchos tipos diferentes de residuos que se incluyen dentro de este tema, desde la gestión de la basura a nivel individual o doméstico hasta el análisis de residuos industriales y mineros a gran escala.
Cuando gestionamos mal los residuos, esto tiene consecuencias para la salud a través de la contaminación del agua, el suelo y el aire. Los residuos peligrosos o el tratamiento inseguro de residuos, como el vertido a cielo abierto o la quema, pueden dañar directamente a los trabajadores de residuos y a las comunidades vecinas. Los grupos vulnerables, como los niños, corren un mayor riesgo de sufrir malos resultados en materia de salud. La recogida inadecuada de residuos también provoca contaminación ambiental y marina.
Dado que la mala gestión de los residuos afecta desproporcionadamente a quienes viven en zonas de bajos ingresos, abordar este problema es fundamental para lograr una mayor equidad ambiental en todo el mundo.





